El pasado sábado 21 de julio se llevó a cabo el III Encuentro IPSO/ILAP a través de Skype. En este evento académico nos enlazamos candidatos de diversos lugares de Latino América para compartir ideas en torno a dos trabajos presentados por alumnos de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, Mtra. Alejandra Uscanga Castillo y Dr. Jorge Luyando Hernández, mismos que giraron en torno al tema del análisis a distancia y el Psicoanálisis Relacional. Los países participantes fueron México, desde Oaxaca y del Distrito Federal, Honduras, Colombia, Panamá y Perú. El intercambio fue enriquecedor para todos los analistas en formación participantes. Aprovechamos para invitar a los analistas en formación de nuestra asociación a que participen en estos intercambios, que nos permiten conocer a colegas de otros lugares de América Latina y ampliar nuestra comprensión del psicoanálisis como latinoamericanos.
miércoles, 1 de agosto de 2012
El Proceso Creativo
El pasado sábado 7 de julio la Dra. Rosa Aurora Chavez Eakle presento en la APM una exposición muy interesante sobre El proceso creativo: El psicoanálisis y la neurobiología; así mismo el joven compositor Ulises Eliseo Cordova Chavez, ganador de premios internacionales; nos presento algunas de sus composiciones musicales mientras nos compartía pasajes de su experiencia creadora. El publico asistente pudo presenciar una síntesis viva de teorías psicoanalíticas y descubrimientos de la neurobiología en torno al proceso creativo, al mismo tiempo que deleitarse con notas musicales que resultaron inspiradoras y estimulantes para la creatividad de todos y para fomentar la reflexión en torno a este interesante proceso que desde la óptica psicoanalítica resulta muy interesante a nivel clínico y de investigación.
Felicitaciones a los Graduados
Queremos hacer extensiva la felicitación por parte de la mesa Directiva de APM presidida por el Dr. Marco Antonio Dupont Villanueva, el Dr. José Luis Salinaas y la Dra. Rosa Corzo; así como por el Director del CEP, Dr. David López Garza y la Dra. Josefina Mendoza y demás miembros de APM a los recién egresados del CEP que fuerón los siguientes:
Doctorado
Maestria General
Maestría de Niños
- Alfredo De León Valdez
- Vanessa Gasca Arriaga
- Moises Kassin Nahmad
- Rosa María Macías Luna
- María del Socorro Ortiz Castellanos
- Juan Alberto Ortiz Moore
- Carlos Ramírez Hernández
- María del Pilar Rodríguez Cortés
- Diana Lilia Tellez Quiroz
Maestria General
- Beatriz Eugenia Carrión De Negri
- Salvador Cisneros Arrioja
- Alexandra Del Toro Sánchez
- Adriana Gutiérrez Delarbre
- María Fernanda Magallanes Pérez
- Guadalupe Mely Pérez García
- Carolina Pérez Nahum
- Rodrigo Sánchez Escandon
- Liliana Tena Valadez
- María Fernanda Valdez Bustamante
- Ana María Villarreal Ordoñez
Maestría de Niños
- Cecilia Esperanza Canela Flores
- Karen Cherem Cherem
- Valentina De María Olea
- María Eugenia Deschamps Santillán
- Miriam Kably Mussali
- Becky Levy Yermia
- Vanessa Maylet Miranda Jiménez
- Alejandra Muñoz Albert
- Christiane Nasser Haua
Nueva Dirección del Instituto
El
14 de Julio quedo constituida la dirección del Instituto durante
el bienio 2012- 2014, en la cual estará como Director del Instituto
de Psicoanálisis el Dr. José Luis Islas Estrada y como Secretario
el Dr. José Luis Salinas Fernandez. Les deseamos un período
fructífero y de pleno éxito.
viernes, 20 de julio de 2012
Convocatoria para ingresar al CEP-APM
Fechas de inicio para el próximo semestre:
Maestría en Psicoterapia General
21 de agosto de 2012
Maestría en Psicoterapia de Niños y Adolescentes
23 de agosto de 2012
Doctorado en Psicoterapia
23 de agosto de 2012
- Currículum vitae
- Autobiografía firmada
- Carta solicitud, en donde explica los motivos por los cuales le interesa ingresar a la Maestría (ésta debe de ir dirigida al Coordinador).
- Para ambas Maestrías enviar estos documentos por mail a cepapm@prodigy.net.mx
- Las clases de la Maestría General son los martes de 7:00 a 16:30 hrs. El próximo semestre iniciarán el martes 21 de agosto de 2012.
- Las clases para la Maestría de Niños y Adolescentes son los jueves de 7:00 a 16:30 hrs. El próximo semestre iniciarán el jueves 23 de agosto de 2012.
- Para ambas Maestría hacer el pago por entrevistas $2,000.00
- Los costos para ambas Maestrías son:
- Inscripción $5,800.00 (se paga al inicio de cada semestre)
- Mensualidades $5,400.00 (se pagan 5 durante el semestre)
Mayores Informes:
(55) 596 0009 extensión del Centro de Postgrados,
con la Srita. Lorena, de 9:00 a 14:00 Hrs.
lunes, 16 de julio de 2012
LA VISIÓN DEL PSICOANALISTA
En esta ocasión queremos compartir una entrevista como un homenaje al Dr. Luis Féder al ser el primer aniversario luctuoso de su deceso. Esperemos que disfruten mucho de sus palabras y de la generosidad que tanto caracterizó a este gran psicoanalista, maestro, supervisor pero sobre todo gran amigo.
Entrevista
realizada al doctor Luis Féder en abril de 2010,
Por
Tammy Kalach y Yazmín Mendoza.
Llegar
al consultorio del Dr. Féder ya es una manera de conocerlo: lleno de
objetos artísticos y sumamente cálidos.
Pero
¿quién es hoy el Dr. Féder? ¿Cómo piensa después de tantos años
de experiencia y de un nutrido curriculum?
En larga charla nos comparte sus ideas sobre cómo ha cambiado el
psicoanálisis desde su juventud. Nos dice que la idea del
psicoanálisis ha ido mejorando con el paso del tiempo. Existe una
mejor preparación teórica y una revisión más extensa y profunda
del propio análisis. El campo de acción del Psicoanálisis ha ido
extendiéndose también y lo seguirá haciendo sobre todo en el campo
de la medicina en relación al cuidado y ayuda de los pacientes.
Considera que en la actualidad, no hay analista que no emplee la
contratransferencia como una herramienta eficaz para contactar con
sus pacientes.
En
relación a los analistas también ha habido cambios, ya no se puede
pensar en ellos como seres distantes, fríos y a veces hasta
maltratadores. Ahora hay más análisis y los analistas saben que
tienen una valiosa herramienta en sus manos y que cuando encuentran
atorones en su propia vida pueden aplicar el remedio que utilizan con
los demás, a saber el análisis. La vida va modificándose y
aparecen a veces crisis que no esperábamos. Tenemos dos caminos:
negarlas o trabajarlas. Un analista tiene la obligación de
analizarlas y eso es muy bello porque su campo se lo permite. En fin,
las transformaciones del análisis son que ha mejorado muchísimo, su
empleo es mayor, su alcance es tremendo.
Al
preguntar al Dr. Féder sobre las cualidades necesarias para ser
analista nos dice: Cada uno de
nosotros hemos heredado una historia y algunos hemos heredado
historias traumáticas terribles y otros no, sólo pequeños
traumatitos, que son parte de la vida y que yo los recomendaría como
requisitos, es decir, que no fuera tan fácil la vida para poder
caminar en ella. Es necesario también ser una persona congruente con
lo que se hace, y la relación con el otro, no es el psicoanálisis
no más: si tengo un amigo querer a mi amigo inmensamente pero
esperar lo mismo. Un analista es una persona que ama, estudia,
practica y trabaja apasionadamente, esas son mis recomendaciones. Que
un frío, un apagado y un indiferente se mantenga en otro lado. Que
no ande sólo predicando sino practicando. El psicoanálisis requiere
mucha entrega y para siempre. Un psicoanalista tendrá que haberse
sentido aunque sea en su propio análisis como un hijo
suficientemente deseado y esto facilitará el camino.
Para
el Dr. Féder su decisión de ser analista está atravesada por su
propia historia. Hijo único de una pareja judía rusa que logró
escapar de Europa pero que fue perdiendo a toda su familia a manos de
los alemanes.
…Para
mí, dice el doctor,
ser parte de algo era muy importante, muy muy importante. Eso quiere
decir recuperar la familia a través de otro tipo de agrupaciones.
Los nazis entraron al pueblo donde vivían mis abuelos maternos por
las cuatro puertas digamos que se dirigen al zócalo, le pidieron a
la población que se saliera y la ametrallaron toda. Se escapó uno
que fue a contar lo que pasó en otro país. En Rusia se quedó mi
familia paterna abuela, un tío, tres tías. Se tuvieron que cambiar
de una ciudad a otra, perdimos contacto, la costumbre de comunicarnos
se fue perdiendo poco a poquito. Una vez entré al comedor de la casa
y mi mamá había sufrido un desmayo,
mientras mi papá sostenía una carta en la mano. Mi madre era la
mayor de 14 hermanos y mi papá solía censurar las cartas que
recibía para evitarle el dolor de descubrir lo terrible. ¡Imagínense
escuchar que mataron a tu hermana, a tu hermano! Ese día, mi papá
no pudo evitar que se enterara. Creo que por ahí se puede ubicar un
poquito por qué quise ser psicoanalista: Desde saber algo de dónde
viene tal destructividad, cómo se logra la supervivencia y sobre
todo ser parte de un grupo que se ocupa de esto. Inmediatamente al
entrar a una agrupación, automáticamente, se logran hermanos, tengo
muchos hermanos. Después de un
largo y conmovedor silencio nos dice, La
pregunta se responde: para compensar pérdidas y ganar
compensaciones.
También
nos comentó que su deseo de ser analista va ligado a su deseo de ser
compositor: Mi primera sinfonía
coral se llama “Temas para sobrevivientes”, que fue tocada en la
Sala Ollin Yoliztli y en Bellas Artes, naturalmente en el museo del
holocausto tiene una copia. Uno de mis primeros trabajos
psicoanalíticos se llama “Técnica psicoanalítica y fantasías de
salvación”. Indudablemente estaba buscando llenar mi vida a través
de estas ocupaciones, llenaba requisitos externos e internos.
Para
el Dr. Feder el futuro del psicoanálisis es prometedor y piensa que
partiendo del gran descubrimiento de Freud que es el inconsciente, el
mañana está garantizado. …Tenemos
una mente con sus mecanismos de ostentación y ocultamiento. Nadie
tiene otra forma de llegar ahí, al inconsciente, más que el
psicoanálisis y esto lo hará perdurar.
También comenta que aunque las escuelas de medicina y psiquiatría
estén muy ocupadas con tecnocracias y descalifiquen el psicoanálisis
siempre está el arte, el cine y la filosofía que cada vez se
encuentran más cercanas al campo analítico. Esto augura un futuro
prometedor.
Para
finalizar el Doctor nos habló de sus aportaciones al psicoanálisis
siendo las más importantes las que giran alrededor de las fantasías
preconceptivas. Nos dice que si bien Freud habló de tres golpes a la
humanidad, el de Copérnico, el de Darwin y el que él descubrió al
poner de manifiesto al inconsciente, el Dr. Féder propone un cuarto
golpe en el que se le revela a la humanidad que no somos hijos
totalmente deseados. Que toda madre fue una niña y una mujer que
tiene derecho a tener una ambivalencia frente al embarazo y al hijo
por nacer. Es importante poder hablar de ello porque así existen
menos probabilidades de llevar el no deseo y el rechazo a la acción.
…Si
se nos muestra que somos tolerantes en la firma de un contrato,
sabiendo que hay una parte contraria en la misma tinta…pero si no
miramos esa parte no llegamos a nada. Se nos enseña después de la
segunda vuelta, que qué bueno que no fuimos hijos totalmente
deseados, es un regalo a tener una actitud flexible frente a la no
perfección. Nos enseña perdonar a nuestras madres, a perdonarnos a
nosotros que en ocasiones hemos metido la pata y dañamos a veces muy
seriamente. En fin, al aceptar esto hemos derrotado al perfeccionismo
como valor.
Para
finalizar sólo queda decir que compartir con el Dr. Féder fue una
experiencia emocional intensa, llena de amor por el psicoanálisis y
por todo lo que representa la vida.
Gracias
Luis Féder por toda una vida de entrega al psicoanálisis.
El embarazo, maternaje y sus visicitudes
El pasado martes 26 de Junio se llevó a cabo una conferencia más del ciclo OSCILACIONES EN TIEMPOS DE CRISIS. En esta ocasión la Mtra. Aurora Romano presentó una magnífica ponencia titulada El embarazo, maternaje y sus visicitudes. Se trató el tema del inicio del proceso de tener un hijo cuando una mujer desea tener un hijo y no está emocionalmente preparada. A continuación presentamos algunos de los puntos que se abordaron:
Lo primero es pensar que un bebé merece llevar un deseo de los padres, y no siempre es así, pero que sea deseado y que una mujer también desee ser madre es lo primordial.
Lo que es real es que con deseo o sin deseo siempre se pone a prueba el psiquismo de la mujer; la manera de comprender a situación lleva a una crisis, esta crisis que lleva a cambios físicos y a revivir nuestra infancia. Son diferentes el embarazo fisiológico y el psicológico, cuando esto lleva a crisis, se pueden tener riesgos para el bebé por venir.
la realidad de una mujer embarazada es muy estresante por la procreación de la nueva vida; estas angustias se llevan al entorno social, madre, padre, abuelos, hermanos, y genera culpa. A veces la mujer no encuentra quien la entienda y así trascurren los embarazos, con idealización, frustración. Y estos miedos no encuentran una escucha, por lo tanto causan más estrés y una crisis. Al no poder expresarse sus afectos se produce un nacimiento traumático.
Esta angustia y el no encontrar quien la acompañe empieza a generar temores pensables y nos remite a nuestra infancia, pero al mismo tiempo no hay lugares donde hablar de los miedos angustias, en donde se puede hablar de lo que sienten los padres que es fundamental para el nacimiento del niño.
El hablar de cómo se prepara una mama, o qué se necesita para ser padre en el ámbito emocional, y qué tanto saber como hacerlo, es algo fundamental para ellos. Es importante construir un “nicho psicológico” con lo cual se está preparando, al fantasear, reflexionar e imaginar cómo será este bebé.
Hay madres embarazadas que no pueden hablar del bebé, que no se permiten el soñar con él, porque hay demasiadas cosas que les preocupan para que puedan entrar en este proceso de entonación esperado.
Cuando nace el bebé, regularmente se sienten los padre ignorantes del trato hacia él, esto implica el desarrollo del embarazo, si no fue un embrazo feliz el bebe también tendrá estas faltas cuando nace, y lo emocional queda silenciado en los primeros meses de vida, y aquí habla de cuatro herramientas para un vinculo seguro es lo que se establece entre mama y bebe, el primero debe de haber un acunamiento de la madre, un entorno seguro, que diga como se siente, comprendida, acogida acunada, la segunda es la regulación, la mama sabe como se siente el bebe; una función tranquilizadora de las dos partes y es fundamental en el proceso de los primeros meses, la tercera, sintonía, es podernos poner en su nivel emocional y comprenderlo, el cuarto es la traducción esta muy de la mano con la sintonía es traducir como se siente el bebe, y esto hace que se sienta seguro en cuanto a la capacidad que tenemos para ver como se sienten los demás o como me siento yo.
Un punto importante es la capacidad de leer estados emocionales esto nos ayuda a estar conectados con el bebe, otra capacidad importante es la capacidad de espejeo, esto es que el espejo es la madre, se ve como si fuera ella, y es la posibilidad de empezar a diferenciar este nuevo ser, y percibir lo emocional de el,
Regresando al punto importante es el como ser padres, es un proceso de toda la vida, no es algo que tiene un instructivo, pero lo que si es pensar en que me agrado cuando fui hijo, de esta forma se lleva a cabo un maternaje y una parentalidad el como ser con nuestros hijos. Esta es una invitación a seguir creciendo.
Lo mas importante es disfrutar, gozar y transmitir los afectos a nuestros hijos. Por que en este ser madre las mamas se toman el rol muy enserio. Y la mujer puede ser feliz y ser madre, no es sacrificarse por los hijos si no de ser madre es disfrutarlo y vivirlo.
Servicios Comunitarios APM
A
toda la Comunidad de APM:
Con
mucho gusto nos enlazamos con ustedes para hacerles saber que
estaremos a cargo del Centro
de Atención a la Comunidad,
antes Clínica de la APM. Nuestro objetivo es brindar un servicio
psicoterapéutico a la comunidad con menos recursos y acercar el
psicoanálisis al mayor número de personas posible. Con tal fin,
queremos saber quiénes están interesados en recibir pacientes
contactados a través del Centro.
Nos
interesa ofrecer los siguientes servicios:
- Psicoterapia y psicoanálisis para adultos
- Psicoterapia y psicoanálisis infantil
- Psicoterapia y psicoanálisis de adolescentes
- Terapia de pareja
- Consultas psiquiátricas
Dado
que es un servicio a la comunidad, los honorarios los establecerá el
terapeuta, de acuerdo a las posibilidades económicas de los
pacientes, siendo la cuota máxima por sesión de $300.00. Se
solicitará a los pacientes cubrir una cuota única de $300.00 por
entrevista de admisión. Esta primera cuota será depositada por el
paciente a la APM (Banco HSBC, número de servicio: 6778 y número de
clave referencial: S009140). Los honorarios posteriores que acuerde
cada terapeuta serán para él o ella.
Procedimiento:
La
clínica iniciará siendo una clínica virtual, de tal manera que
luego de hacerse un proceso de difusión, habrá una persona en la
APM encargada de recibir las llamadas de la gente interesada.
La
derivación de pacientes se hará de acuerdo al número de personas
interesadas en recibir pacientes, al tipo de tratamiento demandado
por el solicitante y a la ubicación geográfica tanto del
consultorio de los terapeutas, así como de la de los pacientes.
Esperamos
que este proyecto no solo beneficie a los pacientes que solicitan
nuestros servicios, sino que además, sirva de ayuda para los
estudiantes del CEP y del Instituto y en general para toda la
comunidad APM que desee participar en este proyecto.
Los
estudiantes que reciban pacientes derivados desde este servicio se
comprometen a supervisar dichos casos. Para ello pueden recurrir a
las horas de supervisión que se les requieren como parte de su
formación o, si ellos prefieren, en alguna otra que ellos tomaran
con algún miembro de la APM. Deberán enviar al Centro un reporte
cuatrimestral del caso firmado por su supervisor.
Consideramos
que nuestro país se encuentra actualmente en un momento social muy
difícil, con un alto índice de pobreza que va en incremento, con un
alto grado de violencia tanto familiar como social y con pocas
posibilidades de que la gente tenga un trabajo bien remunerado. El
Centro nos permitiría a todos los socios y miembros de la APM
unirnos para brindar un apoyo a nuestra sociedad a través de
nuestros servicios, recibiendo en nuestro consultorio al menos un
paciente que no cuente con recursos económicos suficientes.
Hemos
comenzado a difundir el Centro y estamos haciendo convenios con
algunas instituciones educativas, organizaciones y empresas para que
nos deriven gente interesada en nuestros servicios. Si alguna persona
está interesada en apoyarnos con contactos que tengan, les pedimos
se pongan en contacto con nosotras.
Nos
parece importante que a través de esta ayuda que otorguemos, podamos
a su vez difundir el psicoanálisis y los servicios que ofrecemos
como Asociación.
Atentamente,
Coordinadoras
del Centro de Atención a la Comunidad
(servcomunitario@hotmail.com):
Dra. Anne Marie Maxwell MartínezDra. Patricia Minjares CarrancoMtra. Luisa Saldaña Obregón
Felicidades Dr. Dupont
Nos complace especialmente felicitar al Dr. Marco Antonio Dupont Muñoz, por recibir recientemente Diploma de Doctor Honoris Causa de parte de la Universidad de las Americas, bajo la rectoría del Dr. Alejandro Gertz Manero.
Un abrazo fraterno al Dr. Dupont.
Un abrazo fraterno al Dr. Dupont.
Próximo Inicio de Semestre
Se informa las fechas de inicio para el próximo semestre:
Maestría en Psicoterapia General
21 de agosto de 2012
Maestría en Psicoterapia de Niños y Adolescentes
23 de agosto de 2012
Doctorado en Psicoterapia
23 de agosto de 2012
Les recordamos que las inscripciones están abiertas.
Aquí pueden consultar los requisitos y procedimientos de inscripción.
Aquí pueden consultar los requisitos y procedimientos de inscripción.
5ª Jornada CEP - Depresión: Disfraz de la Melancolía
Como ya es tradición, se llevó a cabo la quinta Jornada CEP con el tema Depresión: Disfraz de la Melancolía. El evento se realizó en el auditorio de la Asociación Psicoanalítica Mexicana el sábado 23 de junio 2012.El programa se diseñó para dar continuidad al tema referido bajo la participación del Dr. Juan Vives Rocabert, quien presentó una estupenda conferencia inaugural denominada Freud, el pintor; se trata de un ensayo literario profundamente aplicativo al tema. En forma subsecuente se presentaron tres trabajos libres sobre el tema de Depresión y Melancolía por parte de la Mtra. Ch. Nasser Haua, el Mtro. Emmanuel Justo Raña y la Dra. Jani Santamaría Linares.
En la segunda parte del programa el Dr. Alfredo Valencia desarrolló un comentario del libro denominado La Moda Negra; sus comentarios resultaron brillantes dentro del contexto teórico de la metapsicología freudiana. Luego se presentaron los trabajos de la Dra. Vanessa De la Garza y la Mtra. María Eugenia Deschamps. Una tercera conferencia que trató de las Sombras de la Maternidad fue presentada por la Mtra. Gabriela Mustri. A continuación se presentaron trabajos libres del Mtro. Arturo Uriel García Varela y la Mtra. Sandra Carbajal González.
La reunión fue altamente concurrida y hubo momentos de alcance a una clara discusión entre los asistentes y los ponentes sobre el tema tan actual de Melancolía y Depresión.
Se felicita a la coordinadora de la Maestría y a sus colaboradores por el procesamiento y operación de estas Quintas Jornadas del CEP. El éxito logrado remite al objetivo académico de poner a la mano de nuestros alumnos temas psicoanalíticos y psicoterapéuticos.
jueves, 28 de junio de 2012
Psychodynamic Psychopharmacology
Psychiatric
Times. Vol. 28 No. 9
CLINICAL
Psychodynamic
Psychopharmacology
By David Mintz, MD |September 9, 2011 Dr Mintz is Director of Psychiatric Education at the Austen Riggs Center in Stockbridge, Mass. The author reports no conflicts of interest concerning the subject matter of this article.During the past 2 decades, psychiatry has benefited from an increasingly evidence-based perspective and a proliferation of safer, more tolerable, and perhaps more effective treatments. Despite these advances, however, treatment outcomes are not substantially better than they were a quarter of a century ago.1 Treatment resistance remains a serious problem across psychiatric diagnoses.2 One likely reason that outcomes have not improved substantially is that as the pendulum has swung from a psychodynamic framework to a biological one, the impact of meaning (i.e., the role of psychosocial factors in treatment-refractory illness) has been relatively neglected, and psychiatrists have lost some potent tools for working with the most troubled patients. Psychodynamic psychopharmacology explicitly acknowledges and addresses the central role of meaning and interpersonal factors in pharmacological treatment.3 This approach recognizes that many of the core discoveries of psychoanalysis (the unconscious, conflict, resistance, transference, defense) are powerful factors in the complex relationships between the patient, the illness, the doctor, and the medications. In many cases, these factors are largely concordant with treatment and do not need to be addressed in order for treatment to be effective. However, in patients who are treatment-resistant, it is likely that psychodynamic factors (that may well be unconscious) are deeply at odds with therapeutic goals.
Dynamic
factors in psychopharmacology
There is currently a small but impressive evidence base that shows that psychological and interpersonal factors play a pivotal role in pharmacological treatment responsiveness.
An analysis of the data from a large, NIMH-funded, multicenter, placebo-controlled trial of the treatment of depression found a provocative treater x medication effect.4 While the most effective prescribers who provided active drug (antidepressant) had the best results, it was also true that the most effective one-third of prescribers had better outcomes with placebos than the least effective one-third of prescribers had with active drug. This suggests that how the doctor prescribes is actually more important than what the doctor prescribes!
A series of meta-analyses of FDA databases (examining an unbiased sample, including negative, unpublished studies) shows that although antidepressant medications are effective, the placebo effect accounts for between 76% and 81% of treatment effectiveness.5-7 Placebo does not mean imaginary or untrue. Placebos produce real, clinically significant, and objectively measurable improvements in a wide range of conditions, including psychiatric disorders.8,9 And, placebo responses produce measurable changes in brain activity that largely overlap medication-induced improvements.10 The patient’s desire to change and a positive transference to the doctor and his or her medications can mobilize profound self-healing capacities—capacities that appear to be even more potent than the medication’s active ingredient.
Although most of our patients ask us for help, many are conflicted about getting well if their illness has created some conscious or unconscious benefit. If a patient is not “ready to change,” it is unlikely that a medication, however potent, will produce a therapeutic effect. Beitman and colleagues11 found, in a placebo-controlled trial, that patients who received a benzodiazepine for anxiety and who were highly motivated to change had the most robust response. However, placebo recipients who were highly motivated to change had a greater reduction in anxiety than patients who took the active drug but were less ready to change. Readiness to change was found to be the single most powerful determinant of treatment effectiveness—even more potent than type of therapy (i.e., active vs. placebo).
In 1912, Freud12 noted that the unobjectionable positive transference (consisting of such things as the patient’s belief in the doctor’s salutary intentions, the wish to use the doctor to get better, and the desire to win the doctor’s love or esteem by genuinely trying to get better) was a key factor in the patient’s ability to overcome symptoms. This unobjectionable positive transference, i.e., the therapeutic alliance, is one of the most potent ingredients of treatment.12,13 In a large, placebo-controlled, multicenter trial of treatments of depression, Krupnick and colleagues14 showed that patients were most likely to respond when they received the active drug and had a strong therapeutic alliance. Those least likely to respond when given placebo had a poor therapeutic alliance. Patients who received placebo and who had a strong treatment alliance had a significantly more robust therapeutic response than patients who received an antidepressant but had a poor therapeutic alliance. Taken together, these studies examining the relative effectiveness of biologically and symbolically active aspects of the medication suggest that meaning effects in psychopharmacology are more potent than biological effects.4-7,11,13,14
Just as positive transferences to the doctor or drug lead to positive responses, negative transferences are likely to lead to negative responses. Patients who have been abused or neglected by caregivers in the past or those who otherwise feel vulnerable to authority figures (either because of social disadvantage or a propensity to acquiesce) are prone to nocebo responses.15,16 The obverse of the placebo response, nocebo responses occur when patients expect (either consciously or unconsciously) to be harmed. Many patients who experience intolerable adverse effects to medications are nocebo responders. It comes as no surprise that these patients are likely to become treatment-resistant.
Pharmacological
treatment resistance
From a psychodynamic perspective, patients may be seen as resistant to medication or resistant from medication. These 2 broad categories of pharmacological treatment resistance tend to have different underlying dynamics and may require different kinds of interventions.
Patients who are resistant to medications have conscious or unconscious factors that interfere with the desired effect of medications. Often, resistance in this category takes the form of nonadherence but also includes patients who repeatedly experience adverse responses to medications (i.e., nocebo responders).
In contrast, patients who are resistant from medications more typically are eager to receive the medication or some benefit that the patient ascribes to the medication. For such patients, pills may appear to relieve symptoms, but they do not contribute to an improvement in the patient’s quality of life. Resistance to medications and resistance from medications are not mutually exclusive, and some patients present with both dynamics.
In 1905, Freud17 described the psychodynamic concept of resistance and concluded that many patients were unconsciously reluctant to relinquish their symptoms or were unwittingly driven, for transference reasons, to resist the doctor. These same dynamics may apply in pharmacotherapy. Although suffering greatly, patients may find good uses for their symptoms. Patients who derive significant secondary gains from their symptoms (e.g., they are relieved from various burdens, or they receive care rather than neglect as a result of their illness) can be deeply conflicted about getting better, which may manifest as treatment resistance.
Patients who need their symptoms to communicate something that they cannot put into words will be similarly ambivalent.2 When symptoms constitute an important defense mechanism, patients are also likely to resist medication effects until they have developed more mature defenses or more effective ways of coping.3
Patients who are not resistant to symptom reduction may nonetheless be motivated to resist the doctor on the basis of a transference experience of the doctor as untrustworthy or even dangerous. Such patients often painstakingly negotiate the medication, dosing, and timing of medications (so as not to feel under the control of the malevolently experienced doctor) or surreptitiously manage their own regimen (by taking more or less than the prescribed dose). Needless to say, if they are not taking a therapeutic dose, they lessen their chances of a therapeutic response. As noted, if these patients cannot resist the doctor’s orders, then their bodies may unconsciously do the resisting for them, which leads to nocebo effects.
Patients who are treatment-resistant from medication typically present as hungry for medications. Although they take the medications and may report symptom reduction, these patients do not function better with pharmacotherapy; in fact, some seem to get worse. A psychodynamic psychopharmacologist is mindful that there are countless ways these medications may serve countertherapeutic and/or defensive aims.
Patients may use pills defensively to disavow responsibility for their feelings and actions.18 This commonly occurs in the case of primitively organized and character-disordered patients who rely on splitting and projective dynamics. Such patients tend to see things strictly in black and white and frequently defend against feeling intolerably and completely bad by displacing all of the “badness” onto the “other” in a relationship.
After receiving a prescription for mood stabilizers for bipolar disorder, a patient prone to splitting as a defense will often experience an immediate reduction in dysphoria. A psychopharmacologist who is inclined to think both psychodynamically and biologically will recognize that the reduction in dysphoria may be occurring not because of the medication but because it allows the patient to create a stable split within which he can remain good while all badness is located in “my bipolar.”
While patients may feel better, they actually do worse. No longer feeling personally responsible for symptomatic behavior, they give their worst instincts free rein, exacerbating personal and interpersonal chaos. It is important not to collude unwittingly with these legally competent patients whose treatment resistance relates to defensive use of medications. Rather, it is crucial to empathically help them understand that although they are ill, they remain responsible for their choices.
Medications can be used defensively in myriad ways. Patients who experience people as dangerous and unreliable may attempt to replace people with pills. Still other patients may feel that any “negative” feeling is pathological and should be extinguished. If accepted at face value, this can lead a well-meaning psychiatrist toward an ever more complex and burdensome medication regimen that actually contravenes healthy developmental aims.
When pills are used to manage developmentally appropriate feelings, such as loneliness, disappointment, sadness, frustration, or anger, patients lose important opportunities that might lead to improved internal controls and increased affective or interpersonal competence. Patienthood may be reinforced.
Elements
of psychodynamic psychopharmacology
Psychodynamic psychopharmacology represents an integration of biological psychiatry and psychodynamic insights and techniques. Psychodynamic psychopharmacology provides little guidance about what to prescribe; instead, it helps prescribers know how to prescribe to improve outcomes.
There are 6 principles for psychodynamically informed pharmacological practice with treatment-resistant patients3:
• Avoid a mind-body split
• Know your patient
• Attend to the patient’s ambivalence about the loss of symptoms
• Address negative transferences and resistance to medications
• Be aware of countertherapeutic uses of medications (resistance from medications)
• Identify and contain countertransference involving prescribing19
• Know your patient
• Attend to the patient’s ambivalence about the loss of symptoms
• Address negative transferences and resistance to medications
• Be aware of countertherapeutic uses of medications (resistance from medications)
• Identify and contain countertransference involving prescribing19
Avoid a mind-body split. A psychodynamic psychopharmacologist recognizes that a rigid mind-body dualism is a fantasy. Experiences, feelings, ideas, and relationships change the structure and function of the brain just as the state of the brain influences experience. A psychodynamic psychopharmacologist considers that a positive or negative medication response may be a direct action of the pill or may be mediated by the meanings the patient attaches to the pill.
Mind-body integration also means that psychotherapy and psychopharmacology will need to be well-integrated so that psychopharmacological interventions facilitate the psychotherapy and so that the therapy helps the patient become conscious of psychological sources of pharmacological treatment resistance. Effective psychopharmacological interventions to treatment nonresponse might include an increase in frequency of appointments rather than an increase in medication dosage.20
Mind-body integration also means that psychotherapy and psychopharmacology will need to be well-integrated so that psychopharmacological interventions facilitate the psychotherapy and so that the therapy helps the patient become conscious of psychological sources of pharmacological treatment resistance. Effective psychopharmacological interventions to treatment nonresponse might include an increase in frequency of appointments rather than an increase in medication dosage.20
Know your patient. Sir William Osler, the father of modern medicine, remarked that “it is much more important to know what sort of patient has a disease than to know what sort of disease a patient has.” This is a central tenet of psychodynamic psychopharmacology. Practically, this means that the pharmacologist should get a thorough developmental and social history to make reasonable hypotheses about the psychosocial origins of the patient’s treatment resistance. The prescriber should also directly assess the patient’s attitudes about medications (fears of dependency, worries about being “turned into a zombie,” and so on). This not only helps assess potential sources of resistance, but it also lets the patient know the prescriber is interested in him as a person, which may enhance the alliance.
Attend to ambivalence about loss of symptoms. Identify potential sources of ambivalence about symptoms, such as secondary gains, and communicative or defensive value of symptoms. It may be helpful at the point of intake to ask the patient what he would stand to lose if treatment was successful. (The same question posed in the middle of a treatment may be colored by the doctor’s frustration and is more likely to produce a negative response.)
Address negative transferences and resistance to medications. Once potential sources of resistance to the medication or the doctor are understood, they must be addressed. If they are clear at the outset, they must be addressed preemptively. In this way, an alliance is made with the patient before massive resistance is sparked. Negative transferences must be identified and worked through. Empathic interpretation of nocebo responses can resolve adverse effects.21
Be aware of countertherapeutic uses of medications (resistance from medications). Countertherapeutic uses of medications should also be interpreted. As a prescriber, you might tolerate some irrational use of medications if the patient is working through an issue that interferes with a healthier use of those medications. There comes a time, however, when discontinuation of a countertherapeutic medication may become a condition of continued pharmacological treatment.
Identify and contain countertransference in prescribing. When patients struggle with overwhelming dysphoric affects, they often evoke corresponding effects in their prescribers.2 It seems likely that a medication regimen made up of, for example, 3 antidepressants, 4 mood stabilizers, 3 antipsychotics, and 1 or 2 anxiolytics, has in part been shaped by countertransference. Such a regimen is unlikely to be effective and is perhaps aimed at treating the doctor’s anxiety rather than the patient’s; the patient is not the only source of treatment resistance. A psychodynamic psychopharmacologist recognizes that the psychiatric relationship is an encounter between a big mess and an even bigger mess. An attitude of humility along with periodic consultation about difficult cases helps manage irrational prescribing.
Conclusion
There are many sources of pharmacological treatment resistance. When treatment resistance arises from the level of meaning, interventions are not likely to be successful unless they address problems at the level of meaning. Psychiatric care providers who operate from either a dogmatic psychotherapeutic paradigm or a psychopharmacological paradigm are hobbled by having access to only half the patient. Psychodynamic psychopharmacology combines rational prescribing with tools to identify and address irrational interferences with healthy and effective use of medications. We should not neglect psychodynamic contributions that enhance the integration of meaning and biology. It is the capacity to integrate and understand complex situations that more than anything else lends its particular power to our discipline and gives us skills for working with particularly troubled patients.
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A
continuación se incluye el comentario del Dr. Romulo Lander,
Psicoanalista de la Asociacion
Psicoanalitica de Venezuela, así como también la opinión de la
Dra. Elsa Paz, Psicoanalista en formación de la Asociación
Psicoanalítica Mexicana
Me
encantó el artículo sobre psicofarmacología psicodinámica porque
es la primera vez en la formación que leo un material donde está
integrada la psiquiatría con el psicoanálisis. Yo tengo pacientes
enviados por psicoanalistas o psicoterapeutas para tratarlos
farmacológicamente y he visto, efectivamente, que es muy importante
saber que una vez tratado el trastorno psiquiátrico, la
sintomatología caracterológica y los mecanismos de defensa se
acentúan. Y por ésto es muy importante estar en comunicación con
ellos (los psicoanalistas o psicoterapeutas) y además evitar caer en
la invitación del paciente a que te conviertas en su segundo
psicoterapeuta, por supuesto, sin descuidar los factores
psicodinámicos que corresponden al rol del psiquiatra.
Yo
tengo, como el Dr. Mintz, una paciente con un trastorno bipolar tipo
II con una estructura psicótica en la que el principal mecanismo de
defensa es la escisión. Me fue enviada por una psicoanalista. Una
vez que la hipomanía cesó, el funcionamiento psicótico de su
estructura y la escisión se acentuaron, además que su vida se
complicó al no tener la ganacia secundaria de la hipomanía (no
poder llegar a meta en sus actividades). Ahora la paciente no llega a
meta en sus actividades por una reacción evitativa. La paciente dice
"estar peor", pues como dice el Dr. Mintz "Todo su mal
se localizaba en "su bipolaridad". He tenido que trabajar
con ella, haciéndole ver que el caos personal y sus temores tienen
que ver más bien con su estructura de personalidad y que esto lo
tiene que tratar con su psicoterapeuta, porque ahora la paciente está
intentando escindir su psicoterapia al tratar de convertir la
consulta psiquiátrica en una sesión psicoterapéutica.
¡Muy
buen artículo! ¡Me gustó!
Elsa
Respuesta
del Dr. Rómulo Lander al trabajo enviado sobre psicofarmacología
Apreciada
Elsa y demás colegas:
He
recibido el correo de Elsa con sus comentarios en relación a la
psiquiatría farmacológica y la psicoterapia psicoanalítica.
Entiendo que Elsa es psiquiatra y psicoanalista. Yo también fui
psiquiatra de adultos y luego fui psiquiatría infantil. De eso hace
muchos años. Ahora desde hace cuarenta y dos años me dedico
en exclusiva al psicoanálisis. Como seguramente saben existen
psicoanalistas que consideran útil combinar el análisis con los
psicofármacos. Existen otros que no lo consideran útil, ni
indicado. En lo personal me inclino hacia este segundo grupo.
Sin
embargo entiendo que la Psiquiatría de emergencia con presencia de
pacientes agudos, melancólicos, agitados y algunos violentos,
requieren de fuertes y modernos antipsicóticos y tranquilizantes,
para poder acceder luego a algún tipo de psicoterapia. Ese punto es
aceptado por casi todos los analistas y no está en discusión. El
problema es con los pacientes ambulatorios con síntomas variados y
que están interesados en mejorar su vida. Medicar estos pacientes
puede ser contraindicado. La medicación tiene efectos colaterales
indeseables. Allí es donde está el problema de salud pública. Allí
es donde se centra el debate. Como psicoanalista tengo una opinión y
me permito enviártela. Escribí este mini texto hace un mes. Aquí
se lo envío a todos para incendiar la discusión. Creo que discutir
todo esto es sano para todos nosotros. Discutir ayuda a argumentar y
a aclarar contradicciones, permitiendo que surja el sentido común.
Sin embargo me preocupa que esto se encuentre fuera del tema del
seminario actual dedicado específicamente a la transferencia. Pero
el texto enviado por Elsa requiere de argumentación en contrario.
1.
He
encontrado que los Post-Grados de Psiquiatría Clínica actuales se
dividen en dos tipos. Unos son aquellos Post-Grados que mantienen en
su enseñanza las ideas de la llamada Psiquiatría Dinámica, la cual
se fundamenta en la existencia de los procesos mentales
inconscientes. Son psiquiatras dinámicos que escuchan y hacen
psicoterapia psicoanalítica con sus pacientes. Los otros Post-Grados
llamados de psiquiatría biológica son aquellos que rechazan la
propuesta dinámica y fundamentan su práctica psiquiátrica en la
teoría de la consciencia y en la causalidad que ejercen los
trastornos neuroquímicos en el sistema nervioso central y
donde el ejercicio de la psicoterapia no es recomendado y lo
consideran algo de muy poca utilidad. Este último tipo de
Post-Grado ha producido un nuevo Paradigma psiquiátrico.
2.
Por
otra parte esta clínica psiquiátrica biológica se interesa muy
poco por la historia de vida del paciente y muy poco por la historia
de la familia del paciente. Para este tipo de psiquiatras biológicos
lo novedoso es el estudio de los valores sanguíneos de los diversos
neurotransmisores que están presentes en ese momento en la sangre
del paciente. Toda esta información ayuda para poder clasificar y
ubicar en la taxonomía psiquiátrica la patología en cuestión que
luego va a determinar el psicofármaco correcto a indicar.
3.
El
nuevo paradigma de trabajo psiquiátrico biológico establece que la
enfermedad mental es causada por un desbalance de los
neurotransmisores que operan en las sinapsis cerebrales. Por lo tanto
la salud mental se evalúa según el estado de los neurotransmisores
medidos en sangre. La ayuda para normalizar estos neurotransmisores
ofrecidos por el psiquiatra biológico es fundamentalmente de tipo
farmacológico. No es de tipo psicoterapéutico. Podemos admitir que
esta ayuda farmacológica es parcialmente efectiva pero tiene sus
inconvenientes. Tiene sus grandes limitaciones y sus efectos
indeseables. Muchos investigadores se preguntan por el desequilibrio
mental causado por el uso excesivo de fármacos psicoactivos que
afectan el equilibrio natural de los neurotransmisores en el cerebro.
4.
La
verdadera realidad es que lamentablemente esta ayuda
psicofarmacológica no produce conocimiento ni produce desarrollo
mental. La persona no descubre las causas de sus problemas, ni el
origen de su sufrimiento. Así pues este tipo de ayuda
inevitablemente y en el mejor de los casos es simplemente paliativo.
Se trata de ofrecer un alivio transitorio sintomático a los estados
de angustia o depresión. Tiene el beneficio de que es accesible a
las masas necesitadas de ayuda. No requiere de un esfuerzo personal
de introspección, ni de reflexión sobre sí mismo, ya que solo
basta con ingerir por vía oral o vía parenteral un medicamento.
Otro aspecto negativo de este tipo de ayuda es que el alivio
producido por el medicamento no es sostenible a lo largo del tiempo.
Sin embargo es lo único disponible en muchos casos y eso lo hace
útil desde el punto de vista de política sanitaria. Es bueno saber
la presencia inevitable de serios efectos colaterales indeseables.
5.
Existe
otro punto que
nos
obliga a una reflexión adicional. Es necesario agregar que existe
una diferencia profunda entre la clínica psiquiátrica y la
psicoanalítica. Esta diferencia está en la forma como se entienden
las causas o llamada también etiología de las enfermedades
mentales. Es decir el problema de la causalidad de las estructuras.
La clínica psiquiátrica actual moderna se apoya en el Manual de
Diagnostico Estadístico. Ese manual diagnostico define los
requisitos mínimos [los síntomas] para catalogar correctamente las
entidades nosológicas. Estos requisitos se refieren principalmente
al tipo de síntomas presentes en las diferentes patologías. Se han
utilizado recursos estadísticos epidemiológicos computarizados para
lograr una mayor precisión estadística de los síntomas. Es
importante señalar que estos manuales nosológicos no toman y no
pueden tomar en cuenta la causa de las enfermedades para el
diagnóstico.
6.
Como
ya he mencionado, un nuevo paradigma psiquiátrico se ha impuesto en
la práctica clínica psiquiátrica en los últimos veinte años.
Este paradigma o modelo de trabajo se impuso por su conveniencia y
facilidad de administración dando origen al tratamiento psiquiátrico
psicofarmacológico. Esto ocurre al establecerse una relación
invariable y fija llamada unívoca entre el diagnóstico psiquiátrico
y los neurotransmisores. Estas variaciones de los neurotransmisores
son cuantificables en la sangre. Ambos aspectos quedan así unidos
artificialmente en forma específica unívoca. Los neurotransmisores
pasan a ser considerados erróneamente la causa última de los
trastornos mentales. Como todos sabemos esto se encuentra abierto a
un intenso debate científico teórico y clínico. Sin embargo, a
pesar de la insistencia de la psiquiatría biológica de mantener
este paradigma podemos decir que no existe una causa psiquiátrica
convincente para esos trastornos neuroquímicos. La propuesta de la
psiquiatría biológica dice que a cada entidad nosológica le
corresponde una alteración neuroquímica particular, la cual es
corregida por un psicofármaco específico.
7.
Esta
forma de pensar que está presente en este nuevo paradigma es lo que
se debate intensamente, ya que tiene consecuencias en las decisiones
terapéuticas y en el destino de las personas. La clínica
psicoanalítica como ya he explicado en otro texto, utiliza el
concepto teórico de las estructuras psíquicas inconscientes e
incluye una propuesta diferente de causalidad para las estructuras
mentales. Aparece una nueva propuesta psicoanalítica llamada el
Paradigma Psicoanalítico, el cual plantea que existen tres formas de
instalarse una patología en la psique: por vía de un trauma
psíquico, por vía de un conflicto psíquico, o por vía de un
déficit estructural o también llamado defecto estructural, el cual
es adquirido temprano en la vida.
8.
El
debate sobre los neurotransmisores se centra en lo siguiente: ¿Son
los neurotransmisores alterados los que causan los síntomas
mentales? o es a la inversa: ¿Son los síntomas de la mente los que
luego causan la alteración de los neurotransmisores en sangre? El
psicoanálisis propone y argumenta a favor de la segunda alternativa.
Un ejemplo: El miedo como respuesta emocional a algún peligro se
caracteriza por la presencia de cambios neurofisiológicos tales como
taquicardia, erección pilosa, dilatación de pupila, diuresis,
sequedad de la boca, etc. Estos cambios neurofisiológicos son
producidos por la nor-epinefrina llamada también adrenalina, la cual
es un neurotransmisor muy conocido y potente. Sin embargo la
adrenalina es producida por una orden involuntaria de la corteza
cerebral a través del eje: corteza, sub-corteza, hipotálamo,
hipófisis, tiroides y suprarrenales. Es decir que la cantidad de la
adrenalina en sangre depende de la presencia de un estimulo psíquico
emocional y no a la inversa.
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